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Bebés gemelos: Similares pero diferentes

 #bebés #bebésgemelos #padresdegemelos #consejossobrebebés #bebéscomportamiento La naturaleza es tan sabia que proporcionó nueve me...

lunes, 13 de febrero de 2012

Suba de peso en el embarazo


«Suba usted ahí», dice el ginecólogo, señalando un poco la balanza con ademán autoritario. Y tú piensas, sintiéndote ya culpable: «¡Dios mío! ¿No habré engordado demasiado? ¿Y si tiene la balanza estropeada?

¿Y si no marca lo mismo que la mía?»
Una amiga mía, durante su primer embarazo, tenía un propensión muy marcada a deslizarse por la resbaladiza pendiente de su afición natural a los dulces.

No encontró nada mejor que ayunar durante cuarenta y ocho horas antes de las visitas mensuales al ginecólogo. Tan pronto como salía de la consulta, se precipitaba a la pastelería de enfrente...

Uno de los papeles del médico durante el embarazo consiste en vigilar tu peso. Cuando has engordado con exceso, te aconseja por regla general que «tengas cuidado» hasta la próxima visita. Normalmente, un mes después, el peso está ya controlado. Pero, entretanto, arréglatelas como puedas... Habrás de seguir el régimen y de equilibrarlo bien por ti misma. Voy a enseñarte a hacerlo, ya que no se pierden unos kilos suprimiendo lo primero que a una se le ocurre.

A partir del cuarto mes, la ración alimenticia aumenta en 200 calorías al día por término medio. Más que suficiente, ya que las necesidades del niño se incrementan poco. Mantente en esta cantidad durante el cuarto y el quinto mes. Un aumento mayor provocaría muy pronto un exceso de peso, como le sucede a la mayoría de las mujeres.

200 calorías las contienen, por ejemplo:

— 100 g de carne de vaca,
— tres huevos,
— cuatro yogures naturales,
— 25 g de mantequilla,
— diez cuadradillos de azúcar (o sea, 50 g),
— seis biscottes,
— veinte patatas fritas a la inglesa,
— 50 g de cantal o de gruyere,
— 80 g de pan, es decir, aproximadamente un tercio de una barra de cuarto.
— 40 g de chocolate.

Todos esos alimentos aportan unas 200 calorías.

lunes, 6 de febrero de 2012

No comer demás en el embarazo


No comer menos de las cantidades indicadas.

No sirve de nada pasar hambre, ya que no se aguantará mucho tiempo. El régimen básico proporciona de 1000 a 1500 calorías diarias, según las cantidades y los alimentos elegidos. No bajes de esta ración diaria, pues te abrumaría muy pronto el cansancio y te obligaría a abandonar. La cuestión está en comer regularmente, sin saltarse ninguna comida y sin reducir las cantidades para adelgazar con mayor rapidez.

La naturaleza es muy astuta. Cuando se disminuye la ración diaria de calorías, las células grasas modifican su comportamiento, y nuestro organismo llega en un solo mes a reducir sus necesidades a la mitad. Entra automáticamente en estado de hibernación, es decir, para ejercer la misma actividad, el cuerpo consume mucho menos carburante y quema, en consecuencia, menos calorías.

Vemos con frecuencia a nuestro alrededor mujeres que se pasan la vida engordando y adelgazando, sin conseguir nunca estabilizar su peso.

La mayor parte de las veces se debe al hecho de que pasan del régimen más estricto —casi de hambre aguda—, seguido durante unas semanas (el tiempo de perder los kilos suplementarios), al abandono alimenticio más absoluto. De repente, ingieren todavía más grasas, más azúcar, salan más sus comidas y toman alimentos más ricos en calorías que antes.

El organismo, que no había necesitado más que un mes para frenar y reducir su consumo de calorías, tardará seis para aumentarlo de nuevo y volver al mismo nivel que antes de emprender el régimen. Es traidor.

Por lo tanto, no te molestes en reducir las cantidades indicadas en el régimen. No lo soportarías mucho tiempo y, al detenerte, recuperarías todavía más kilos de los que habías perdido.

lunes, 30 de enero de 2012

Buenas posturas en el embarazo


Voy a intentar pasar revista contigo, sirviéndome de pequeños croquis, a las buenas y malas posturas del cuerpo durante los tres últimos meses del embarazo.

Regla general.
Cuanto menos te arquees, menos molestias tendrás, cualquiera que sea la posición en que te encuentres.

El dolor de espalda aqueja al 50 % de las mujeres durante el embarazo. Este sufrimiento está provocado por una atrofia de los músculos de la región lumbar, incapaces de realizar el esfuerzo que les exige el peso del vientre desviado hacia adelante. Así pues, cuanto más arqueas la espalda, más avanza el vientre y, en una reacción en cadena, más te duele la espalda.

Trata de meter siempre el vientre al máximo (cosa más fácil de decir que de hacer), pero, sobre todo, procura mantener la espalda recta. No te arquees, echa los hombros hacia adelante, enderézate como si quisieras crecer.

Posición vertical
Para aprender a llevar bien al niño, habría que mantenerse como si la espalda estuviese siempre apoyada contra una pared. No intentes nunca compensar el impulso irresistible del vientre hacia adelante arqueando los ríñones y echando los hombros hacia atrás.

Desgraciadamente, la mayoría de las mujeres occidentales tienen tendencia a encorvarse cuando están embarazadas, con posición muy mala para el cuerpo. Piensa en las elegantes posturas de las mujeres indias, por ejemplo, acostumbradas a mantenerse erguidas, a moverse sin encogerse.

lunes, 23 de enero de 2012

Alimentación del recién nacido


Si no das el pecho a tu hijo, la hora del primer biberón después de volver a casa llega muy pronto. Para prepararlo, necesitas:

— un aparato para esterilizar, en caliente o en frío;

— seis biberones (esterilízalos por adelantado) completos, con las tetinas para la primera edad;

— doce botellas de agua mineral (sin gas);

— dos cepillos limpiatubos para los biberones y las tetinas;

— pregunta en la maternidad la marca de la leche que le van a dar a tu hijo y compra dos cajas grandes.

sábado, 21 de enero de 2012

Lo que necesita tu bebé al comienzo de vida


EL EQUIPO DEL BEBÉ

— Seis jubones cruzados (tres para tres meses, tres para seis meses);

— seis bragas de felpa extensible (tres tamaño tres meses, tres tamaño seis meses);

— tres bandas umbilicales (si no ha caído aún el cordón);

— dos chaquetitas de punto (una tamaño tres meses, una tamaño seis meses);

— cuatro pares de patucos o de calcetines (dos tamaño tres meses, dos tamaño seis meses);

— seis jubones de lana o de algodón (tres tamaño tres meses, tres
tamaño seis meses);

— cinco pantaloncitos de lana o de algodón, o peleles, según la estación (dos tamaño tres meses, tres tamaño seis meses);

— un gorrito;

— seis pijamas (tres tamaño tres meses, tres tamaño seis meses);

— un mono de tirantes, talla-seis meses;

— en invierno, una combinación para salir, talla tres meses;

— seis baberos de felpa para las comidas.

¡Atención! No olvides comprobar el buen funcionamiento de la lavadora. A partir de ahora, la vas a usar casi a diario.

Piensa ya en la manera en que vas a secar la ropa del niño: instalar un tendedero, comprar un armario secador o una secadora.

jueves, 19 de enero de 2012

Uso del cinturón en el embarazo


El cinturón en el embarazo

Felizmente, todos los médicos un poco al día se muestran poco partidarios de él. No ofrece ningún interés, todo lo contrario. Son los músculos de la banda abdominal los que deben sostener el útero, y no un vulgar cinturón de embarazo.

No les impidas hacer su trabajo, pues se debilitarían muy de prisa y te encontrarías después del alumbramiento con un vientre blando y flaccido. Si quieres sentirte un poco más sujeta, haz trabajar los músculos.

Varios de los ejercicios de la sesión de gimnasia están destinados de manera especial a ellos.

La banda abdominal es un cinturón de músculos. Oblígales a cumplir su papel. Los necesitarás en el momento del parto y después de él.

martes, 17 de enero de 2012

Consejos de maternidad para madres primerizas


ALGUNAS RECOMENDACIONES SUPLEMENTARIAS

- Antes de salir hacia la maternidad, haz un buen encargo a la tienda. Piensa sobre todo en las reservas, las latas, los platos ya preparados y los congelados.

- Prepara por adelantado el máximo de ropa limpia para toda la familia.

- Ten previsto un medio de locomoción para ir a la maternidad. Tal vez te encuentres sola cuando llegue el momento de salir. Anota varios números de servicios de taxi por teléfono y el de un servicio de ambulancias que trabaje con la maternidad en la que vas a dar a luz.

- Apunta en una ficha la dirección y el número de teléfono de la maternidad, las horas de visita, la lista de parientes y amigos a los que has de avisar después del nacimiento de tu hijo y sus números de teléfono.

- Busca un pediatra que viva cerca de tu domicilio.

- Encarga las participaciones, si has decidido enviarlas.

domingo, 15 de enero de 2012

Qué necesita la habitación del bebé


LA HABITACION DEL BEBÉ

— un pesabebés alquilado en la farmacia;

— una cuna, una cama o un serón;

— un colchón;

— dos o tres sábanas de goma;

— tres juegos de cama;

— una manta;

— doce pañales cuadrados de algodón (yo los coloco sobre la sábana de abajo, a la altura de la cabeza del niño, para que no manche la sábana al vomitar);
una mesa especial para vestido;

— un baño o una tina grande;

— un termómetro de baño;

— un termómetro de pared (la temperatura ambiente de la habitación del niño debe ser de 20 °);

— en caso necesario, algún aparato de calefacción extra;

— un cochecito.
Se puede dar muy bien el caso de que tengas que cambiar de ropa al niño tan pronto llegues a casa. Piensa, pues, en dejar a mano la mesa para vestirlo.

viernes, 13 de enero de 2012

El aseo del bebé


EL ASEO DEL BEBÉ

— Un paquete de pañales completos o de pañales desechables (talla: menos de cinco kilos);

— tres portapañales o una bolsa de picos de plástico;

— algodón;

— una caja de pañuelos de papel;

— un frasco de leche limpiadora;

— un tubo de pomada especial para bebés;

— un cepillo para el pelo muy suave, preferentemente de seda;

— un par de tijeras para las uñas especiales para bebés;

— un termómetro clínico;

— un frasco de champú especial para bebés;

— un jabón extragraso o un frasco de jabón líquido;

— un frasco de eosina acuosa;

— una caja de compresas estériles;

— un paquete de bastoncitos de algodón;

— un frasco de suero fisiológico;

— un frasco de agua de rosas (para limpiarle la cara);

— un frasco de colonia especial para bebés, sin alcohol;

— dos toallas grandes de felpa, mejor con capucha, que resulta más práctico.

miércoles, 11 de enero de 2012

La Sal en la alimentación en el embarazo


No pongas más ni menos sal que de costumbre. Salvo en ciertas complicaciones del embarazo (hipertensión, albuminuria, edemas), y sólo si el médico te lo exige, no disminuyas la cantidad de sal que sueles tomar en época normal: de 10 a 12 g diarios como término medio.

Pocas veces es necesario un régimen sin sal muy estricto, y sólo para las mujeres que tengan un problema médico muy preciso.

Para todas las demás, un régimen sin sal, incluso ligero, no hará más que privarlas inútilmente.

En el caso de que hayas engordado demasiado, ten en cuenta que el suprimir la sal no te servirá para adelgazar. Se trata de un simple truco: como los alimentos no salados parecen insípidos, automáticamente se come menos y, por consiguiente, se adelgaza. Esto es cierto tanto durante el embarazo como fuera de él.

Ciertos ginecólogos ordenan aún por sistema a sus pacientes que sigan durante el último mes del embarazo un régimen sin sal, con objeto, dicen, de evitar una retención de agua en los tejidos maternos y facilitar así el parto. Tal relación de causa a efecto no se ha demostrado hasta el momento, y los resultados difieren según la mujer de que se trate.

En cambio, de lo que sí se está seguro es de que el parto será tanto más fácil cuanto menor haya sido el aumento de peso durante los nueve meses.

Un régimen sin sal, por muy estrictamente que se siga durante el último mes del embarazo, no permitirá nunca perder un excedente de peso constituido por grasa. Sólo se perderá agua. El adelgazamiento será por lo tanto artificial, ya que, si bien es cierto que la sal retiene el agua, los kilos excedentes no están formados por agua, sino por grasa. Al fin y al cabo, no somos esponjas.